Cuando rajés los tamangos,buscando ese mango que te haga morfar,la indiferencia del mundo,que es sordo y es mudo,recién sentirás.
Verás que todo es mentira,verás que nada es amor,que al mundo nada le importa
Cuando estén secas las pilas de todos los timbres que vos apretás,buscando un pecho fraterno,para morir abrazado,cuando te dejen tirado,después de cinchar lo mismo que a mí.Te acordaras de este otario,que un día cansado,se puso a ladrar.